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Conoce cuánto anticongelante lleva tu coche.

Conoce cuánto anticongelante lleva tu coche.

Erróneamente nos hemos habituado a llamarlo anticongelante, pero debemos aclarar que este término sólo describe una propiedad del líquido refrigerante, que impide que el fluido se congele a bajas temperaturas, y que para nuestro país es poco aplicable, por lo que el uso del término, en su estricto sentido, no es del todo correcto.

¿Por qué? Otra de las características de este elemento es que su temperatura de ebullición debe de ser alta para que no genere vapor y la presión en el interior del motor se eleve  drásticamente.

Comprendido lo anterior, la misión del líquido refrigerante es disipar el exceso de calor que genera el motor por el proceso de combustión y controlarlo de tal manera que su temperatura ideal de trabajo se mantenga aproximadamente en 90 grados centígrados, pues de lo contrario, partes vitales del propulsor como pistones, bielas y válvulas podrían deformarse y dañarlo por completo.

En un principio el agua era el principal refrigerante de la planta de poder. Sin embargo, los minerales y el oxígeno presentes reaccionan con el hierro del bloque, generando óxido en los conductos internos hasta taparlos, sin olvidar que a bajas temperaturas se congela, dejando al propulsor paralizado.

Gráfico: Ángel Muñoz

Aunque el término no sea el más adecuado, ahora que ya sabes cuál es la misión de este elemento podrá decidir con qué nombre le llama (no lo regañaremos porque decida apelar a la costumbre).

Sea cual sea su nombre es importante que sepa cuál elegir y cada cuándo cambiarlo.

¿Cuál es el mejor refrigentrante para mi auto?

 En el mercado existe una gran variedad de líquidos refrigerantes que se diferencian entre sí por su concentración y rango de protección térmica, características que determinan su precio. La recomendación es que atienda el manual de propietario del coche donde explica qué refrigerante es el ideal; si no cuenta con él siga estas indicaciones.

 En climas donde la temperatura es normalmente moderada, como el de la Ciudad de México, marcas como Quaker State o Bardahl ofrecen refrigerantes listos para usarse, identificados en color verde por su rango de protección, que va desde -25 a los 130 grados centígrados. El costo por litro es de aproximadamente 35 pesos.

Para climas extremos como en Durango, o Sonora, donde en verano la temperatura supera 35 grados y desciende drásticamente en invierno, lo ideal es buscar el refrigerante rosa, listo para usarse, con una mayor concentración de anticongelante y un mayor rango de protección, que va desde -36 hasta 135 grados centígrados. El litro ronda los 50 pesos.

Existe otra presentación en garrafas de un galón de líquido concentrado. En este caso es usted quien deberá diluir con agua destilada el líquido de acuerdo a las necesidades del motor y las condiciones climatológicas.

Por ejemplo para una temperatura ambiente moderada bastará con que prepare una mezcla de 50% de refrigerante con 50% de agua destilada para obtener una concentración que proteja de -24 a 127 grados centígrados; al agregar 70% de refrigerante y 30% de agua la protección incrementa de -37 a 134 grados, y así sucesivamente.

Ahora aprendamos a cambiarlo.

 

 POR QUÉ CAMBIARLO

Con el paso del tiempo y cada vez que se calienta y enfría, otras propiedades como la anticorrosiva, se van degradando. Por eso la recomendación es reemplazarlo por lo menos cada dos años o 30,000 kilómetros.

PRECAUCIONES

Antes de comenzar con esta tarea asegúrese de que el motor esté frío. Coloque un recipiente debajo y ubique en el radiador algún tapón enroscado en la parte inferior, aflójelo con la ayuda de una llave o perico y acerque el recipiente para acapararlo. Si no tiene tapón, afloje la abrazadera de una de las mangueras del radiador con unas pinzas y sáquela jalando despacio.

FUERA LÍQUIDO

Ya sea que haya retirado el tapón del radiador o quitado una manguera, deje que el líquido escurra perfectamente.

Si es el caso, aproveche que la manguera está fuera de su lugar y observe que no presente grietas, y que la parte que se conecta con el radiador no esté rota, pues podrían presentarse fugas. Si se  presentan estos síntomas lo mejor es cambiarla.

TODO EN SU LUGAR

Una vez que el líquido refrigerante ha salido por completo, limpie con un paño seco el interior de la manguera que se conecta al radiador y coloque nuevamente la abrazadera que la sujeta.

Observe que quede bien apretada. Si sólo quitó el tapón del radiador, bastará que lo atornille  nuevamente en su lugar firmemente.

VUELVA A LLENAR

Con todo puesto en su lugar y bien apretado, rellene de líquido refrigerante nuevo. Para ello puede hacerlo directamente desde el radiador aflojando la tapa que se encuentra en la parte superior y a la vista, o puede añadirlo en el recipiente plástico que lo almacena. Recuerde, no exceda el límite máximo marcado en el contenedor, no es necesario.

ENCIENDA EL MOTOR

Finalmente, ponga en marcha el motor para que el nuevo fluido recorra todo el circuito y déjelo así hasta que el ventilador del radiador entre en acción. De esta forma aseguramos que todo funciona bien y que las partes que aflojamos para drenar el líquido viejo no presenten fugas.

Importante

 >> Si el producto no lo indica no mezcle agua con el líquido. Al hacerlo diluimos sus propiedades anticongelantes y refrigerantes y podemos provocar corrosión en los conductos internos del motor.

>> No se deje engañar con productos baratos y de dudosa procedencia. Existen muchos charlatantes que mezclan agua de la llave con algún colorante y lo venden como anticongelante de calidad a precios accesibles. Al ser agua corriente, la corrosión no tardará en invadir las entrañas de su motor, afectando la liberación del calor y daños irreparables a la larga.

Elija productos de marcas reconocidas debidamente etiquetados y cómprelos en refaccionarias.

FUENTE: Atracción360

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